sábado, 24 de septiembre de 2005

Inmediatez

Para escribir acerca de la inmediatez, hay que hacerlo en el presente. Obvio!
Estar en un lugar, espectante, con los sentidos puestos en ese instante, no en otro anterior,no en algùn sueño de futuro.
Salgo al jardín, son las dos de la tarde. El españolito de la casa de al lado sentencia "que el que va a jugar, pues que juegue, y el que no, que nó!". Está cansado de las medias tintas de sus hermanas. El hombrecito de seis años perdió la paciencia!
En la casa del otro lado, la de la argentina que se llama Eulogia, o Eulalia o algún otro nombre fatal y aristocrático (y del que estará orgullosa porque sinó ya se lo habría cambiado)están haciendo un asado. La carne asada humea y traspasa el muro.
Es primavera y el jardín...miro un par de lirios, después, la corona del poeta y me acuerdo que es septiembre, que la rosa y el clavel hicieron un juramento, y que pusieron de testigos a un jasmín y a un pensamiento, y ya no estoy ahí, me fuí a una carpa de circo en el Parque la Quintrala, en la Reina, año 67?, entre álamos y eucaliptus. Yo, sentada en una banca de pino, detrás mío la Violeta Parra, peinándome el pelo largo con una peineta rosada. Cariñosa me trenza el pelo y me lo amarra con un "cañamito"...tírame con Violetas, aya va aya vá que son más finas.
Me agacho y corto un ramito de no me olvides.