lunes, 12 de junio de 2006

Ka-la belleza que redime

Siempre me sorprende cuando de algo feo sale algo hermoso. No se porqué me asombro; la naturaleza está llena de ejemplos. Pensemos en las cuncunas, que sin ser precisamente feas, son seres bizarros, que por una alquimia perfecta, terminan transformados en mariposas. O en una pareja de mafiosos que, para su desconcierto, tiene un hijo santo. Todo es capaz de redención, hasta las situaciones y los espacios más grotescos. Bueno, quizás no todos. No me imagino la exposición del Club de Jardines en el matadero de Lo Valledor, aunque la experiencia que viví en Las Vegas se asemeje en su absurdo positivo a una locura de esa envergadura.
La maravilla de la que quiero hablarles se llama KA, y es uno de los tres espectáculos que el Cirque du Soleil presenta simultáneamente en Las Vegas.
¿Cómo llega KA a presentarse en el garito más grande del Universo?
¿Cómo llega el espectáculo más sublime que probablemente se presente sobre la faz de la tierra, a este antro del neón y las lentejuelas y el griterío y el money money money?
Precisamente por el money. Sólo Las Vegas ofrece chipe libre a los creadores del equipo de Guy Laliberté, el dueño del Cirque du Soleil, para crear... cueste lo que cueste! El resultado da para pensar que la razón final de la ciudad construída por el mafioso Bugsy Siegel, no fue otro que el de dar asilo a estos artistas. Bugsy Siegel, malo malo, a estas alturas, requetemuerto, algún día te van a a dar la absolución y las gracias.
Para llegar al teatro, que como todo, está dentro de un hotel, hay que atravesar un salón de la extensión de un Mall, lleno de máquinas que recuerdan a los flipper de la infancia. Pero la recompensa vale la pena. El espacio es tan impresionante que 4000 personas enmudecen y se acomodan en silencio. La trifulca del casino desaparece, transmutada por la música que sale de los parlantes incorporados a las butacas.
Observo que el escenario no tiene piso, es un vacío que va a morir en algún lugar del tripaje interno del teatro, invisible a los espectadores. Desde esta cavidad salen grandes llamaradas de fuego que nos ponen en guardia. Se escuchan unos sonidos guturales, todos giramos la cabeza, no sabemos hacia dónde mirar. Vienen de arriba, de abajo, suenan como monos, o papagallos, o como indios del Amazonas. Desde unos palcos elípticos que penden de los costados, unos seres pequeños y musculosos están disparando flechas y hablando en gerigoncio. Son pequeños guerreros pintados, pequeños mongoles que siguen disparando flechas que se clavan en el escenario. De ahí para adelante, la cosa no para más. Es la primera batalla, el primer ataque en la historia de dos hermanos separados a la fuerza, que en la lucha permanente de los opuestos, recorren la tierra hasta volverse a encontrar.
El día y la noche, el bien y el mal, lo burdo y lo sublime, todo entrelazado en una historia que no se entiende mucho, porque da lo mismo. Aquí el lenguaje es otro. No es lenguaje hablado, las palabras ya no existen. Tampoco es el lenguaje de los mimos...es el idioma del movimiento, de las elipses, de los colores, del peligro...
En el escenario hay 60 bailarines y acróbatas haciendo sus giros cuando se comienzan a descolgar más guerreros desde el techo. Son una plaga que dispara flechas que emergen como palos en la cubierta del escenario, que ya no es un escenario plano, que giró, se incorporó y es una pared de acero, completamente vertical, y los acróbatas comienzan a trepar, como moscas o arañas, y todo todo todo es hermoso, de una hermosura delirante, del brillo que tiene el terrón, la tierra, la arcilla, asi brillan en sus trajes, estos pajes de la magia del delirio. Recomienzan reinventan la estética, la poética, las palabras, en un lenguaje que nos son palabras, que son sonidos universalas que son ü jiot pchútlezchols, dulces, o agresivos, y resulta que todos entendemos la metáfora y la música, que es una música adelantada, como no había escuchado jamás, con bemoles que esta vez no son de pena, curiosamente, son más bien de anticipo, con tormentas acompañadas de sonidos de trombones, pura potencia, y un canario que es el trino de una flauta cuando aparece una bilarina.
Los hermanos no paran de buscarse. En sus ansias de encuentro uno sube a un barco y naufraga. Desciende al fondo del mar, nada susupendido en una danza azul y acuática, emerge acompañado de burbujas, asciende montañas, cae a una grieta. El otro se sumerge en el centro de la tierra que es un submundo de fuego y pecado, lucha, huye, enfrenta...

Todo ahí es poesía, poesía los engranajes y las poleas que hacen girar las ruedas de ese aparato gigante, poesía el émbolo hidráulico que emerge empujando en el lomo ese escenario de titanes. Ah....y los trajes.. con esa cadencia, con esa marcialidad milenaria. Yo quiero quiero quiero quiero, esos trajes para mi, quiero ponerme ese traje de mandarín chino, un ají de campo , y esos trajes de guerrero, y las túnicas blancas y los sombreros colorados, alados como grandes perchas, y esas mallas de vìboras plateadas, y verdes y amarillas, como son las víboras. Amigos míos, nunca he visto algo más hermoso, más conmovedor en su hermosura, si hasta me acordé del Papa, del que se murió, con su frase "la belleza salvará al mundo" y pensé que tuvo razón, y de pasadita me acordé de Miguel Bosé, que para muchas es como el Papa, cuando canta "la Belleza, la Belleza" y si yo tuviera, y si yo pudiera transmitirles una molécula de la belleza que vi, amigos míos, que felices estarían ustedes, el día de hoy.

21 comentarios:

  1. Bonita reflexión.
    Bonito viaje.
    Bonito relato.

    La belleza es algo enigmático, realmente hay cosas bellas en el mundo, pero valoro más la belleza que toca de manera individual, cuando encuentro belleza en donde nadie más encuentra.

    Saludos

    ResponderEliminar
  2. Que notable paralelo Andrea. Y en verdad hay tanrtos ejemplos, unos mas sublimes que otros. El pasado fin de semana se reunio despues de 20 años mi promocion del cole en Talca. Los que llegagaban identificaban al padre por los hijos. Con el mio, el mayor, de 9, alguien dijo, no, no puede ser hojo tuyo..y se repitio la fracesita por largo rato. Mis compañeros decian como puedes ser el padre de tan hermoso ejemplar de nene, y yo lo expliqué todo por la belleza de su madre y un gen oculto de la abuela..De hecho la pantalla en la que leo es harto fea, pero tus letras estan muy bien hiladas para conformar la hermosura.

    ResponderEliminar
  3. Qué lindo escribes y expresas tanta belleza. Tuvimos la oportunidad de recibir un regalo: un DVD del cirque du soleil ALEGRIA y les puedo decir, que es maravilloso, con mis hijos no nos cansamos de verlo. CLaro que cuando estuvieron en CHile ,por su costo no pudimos ir.
    saludos
    erika

    ResponderEliminar
  4. JUan Antonio Besa A22:30

    Creo que nos has transmitido más de una molécula de belleza con tu impresionante texto.

    ResponderEliminar
  5. Estoy feliz. Sentí la lujuria de lo hermoso.

    Un gran saludo.

    ResponderEliminar
  6. Claro que logras transmitir esa belleza, Andrea.

    Fui con la Xime, mi mujer, a Saltimbanco, quizás muchísimo más discreto que KA, pero también asombroso y hermosísimo. Quedamos padentro y pafuera, embobados por el despliegue artístico y con ganas de tener más ojos para no perdernos lo de abajo cuando estábamos viendo lo de arriba.

    Abrazo,

    AAB

    PD: No he tenido capacidad de convencimiento con nuestro común amigo, por lo de los erizos. Ese anda en otra, de jardinero.

    ResponderEliminar
  7. Hector Jorquera deberá preocuparse.
    No pude ir a ver es espectaculo ,que dicen es grandioso.
    Comparto contigo que la naturaleza está plagada de esas aparentes contradicciones.

    ResponderEliminar
  8. Felipe Munita10:28

    ...Y Tu también, Andrea Brandes, puedes crear belleza. Tus textos son bellos y reflejan la pureza y la fuerza de tu corazón.
    Cada historia tuya es un regalo, porque miras el mundo desde dónde otros no lo vemos.

    ResponderEliminar
  9. Que bonito relato... La verdad es que el Cirque Du Soleil me gusta demasiado. De hecho, me morí de pena cuando vinieron a Chile y no pude ver Saltimbanco. Me tengo que conformar con ver el dvd de Alegría una y otra vez para admirar la maestría con la cual desempeñan sus actos.
    Maestría y disciplina pura.
    Eso...
    Saludos y muchas gracias por visitarme.
    Alma

    ResponderEliminar
  10. Guillermo Ruiz18:55

    Andrea
    Que fantástica la velocidad de tu relato. la cantidad de asociaciones, de conecciones que nos hacen saltar de los trajes milenarios, al Papa, a Miguel bosé, a la belleza en su escencia pura, son pura genialidad.
    No pares de escribir nunca. Soy un lector de larga data, y pocas veces me he topado con textos de la originalidad y contundencia de los tuyos.
    Un saludo cordial
    Guillermo Ruiz

    ResponderEliminar
  11. Gracias por tus palabaras....
    Me di una vuelta por tu blog!
    no lo conocía, fue un agradable descubrimiento!!!

    Un abrazo!

    ResponderEliminar
  12. maestra, he venido a agradecer su visita y tb su notable aporte "antropológico" a las nuevas "costumbres", cmparto plenamente lo que dices. Cuando hablaba de la "esquizo" continental lo hacia en el sentido que no nos vivimos tan integrados como lo que ibservé en Chiloé, acaso sea una cuestión territorial, de lo semi rural y de como se preservan y modifican sus usos y hábitos. Nos falta integración, eso creo, el puzzle de las nuevas costumbres es difuso y el de las "antiguas" tb, a medio camnino entre modernidad y pasado y "postmodernidá", como dice un comentario aqui, la identidad se fragmenta, ellos son "chilotes", me sigue? abrazos

    ResponderEliminar
  13. ¡Uyuyui! Lo que me he estado perdiendo por culpa de la bruma que baña mis pensamientos, mis Verónicas y Juníperos.
    Pero qué placer inmenso volver a abrir esta página y encontrarme con tu delicadeza, con tu entusiasmo y belleza al escribir.

    De a poco intentaré posicionarme nuevamente, desde el olvido más placentero y junto a la enredadera que me va elevando en éste jardín invernal.

    ResponderEliminar
  14. A todo esto... ¿Y si nos vemos mañana miércoles, con o sin erizos?
    Consultaré con los comensales.

    ResponderEliminar
  15. Sería bonito juntarse, y mejor todavía si vienes con la Fernanda

    ResponderEliminar
  16. Sólo para reagradecer y requeteagradecer.

    Todo espléndido.

    Abrazo,

    AAB

    ResponderEliminar
  17. ¡Qué gran anfitriona! Gracias por una experiencia enriquecedora y por ser como eres.

    Un gran saludo.

    ResponderEliminar
  18. Qué fuerza en tu deseo de transmitir la belleza!!!.

    Me llegó, te lo aseguro. Fue mucho más que una molécula....Fue un encanto re-concer ciertas claves.

    Fue un encanto conocerte. En general, uno vive pocos momentos tan gratos como aquel.

    Grandes saludos

    ResponderEliminar
  19. Quedé feliz. Tu relato es exquisito, me hiciste estar allí, fue delicioso.
    Que bella prosa, gracias.
    Y por las visitas también.
    M.M.

    ResponderEliminar
  20. -Me parecio genial tu blog y pase por aqui, para felicitarte e invitarte a mi blog, para que comentes algo, la tematica es un poco confrontacional, pero eso quiero debatir ideas.

    Desde el paso de Atacalco, a la entrada del Invierno...SALUDOS

    ResponderEliminar