jueves, 5 de enero de 2006

ADIOS AL LIMBO

QUE TERROR, pensé, ¡se terminó el Limbo!
Y yo, entonces,¿ para dónde parto??
La noticia de su abolición por decreto me puso muy nerviosa, pero los nervios estuvieron demás y fundaban en mi ignorancia. Lo que yo tengo reservado es un lugar en el Purgatorio, que sigue existiendo, ojalá hasta el momento de mi muerte, y que es distinto del Limbo. (Por favor, no me vayan a abolir ese peldaño intermedio, cuento con él...! )
El Purgatorio- gracias a Dios (o a la generosidad de la Iglesia)- es un lugar de paso. Es la sala de espera, la antesala de la purificación, para acceder a la prescencia del Padre. Los rituales de la purificación los desconozco, pero aquellos que saben más que yo, hablan de "llamas que arden pero no queman".
El Limbo, ese que alguna vez fué y ya no es, es una instancia eterna. Al Limbo se llega (llegaba) para siempre. Ahí, según la Iglesia Católica, fueron a parar hasta hace un par de semanas, todos los niños que murieron sin ser bautizados. Quedaron flotando, en principio, por toda la eternidad, en un "estado de felicidad natural", pero sin la gracia de "contemplar el rostro de Dios". Los acompañaban en este destierro feliz, los padres de la Iglesia que vivieron antes de la venida de Cristo, y que tampoco tuvieron la suerte de ser bautizados. Así, en el Limbo podíamos encontrar a Abraham, Isaak, Jacob, y a otros personajes míticos del Antiguo Testamento. Ese era el llamado "Limbo de los justos", cuya población de almas se componía además, de aquellos hombres buenos que no tuvieron la posibilidad de conocer a Cristo.
Pensándolo bien, el Limbo de los justos era, de verdad, super injusto, porque aparte de privar a sus habitantes de la Gloria de estar en presencia de Dios, los privaba de un reencuentro con sus seres queridos, y nada menos que por toda la eternidad. Y todo esto, por un capricho del destino...?

Este exilio forzoso y eterno al que fueron condenados quienes nada hicieron para merecerlo, radica en el hecho de que el bautismo según la Iglesia, es requisito indispensable para la salvación del alma. ¿Y porqué? porque se sostiene que fue instaurado por Jesús, al pronunciar la frase: "Al menos que el hombre nazca denuevo del agua y del Espíritu Santo no podrá entrar en el Reino de Dios" (Juan,iii)
Pobre Jesús...nos regala esta hermosa metáfora...el agua, símbolo de pureza, el Espíritu, como símbolo de fortaleza, dicho por El que fué ejemplo vivo de pasión y fortaleza puestas al servicio de la pureza de alma..., y la Iglesia la transforma en un reglamento, en un requisito para acceder a un club de privilegiados.
¿No será que con esta metáfora Cristo se referiere, más bien al renacer espiritual del hombre?
...bueno..pero quien soy yo para andar "interpretando a mi manera", para eso la Iglesia tiene sus teólogos.. teólogos que en su momento apolillaron de una plumada toda la belleza y profundidad del mensaje, con su interpretación "al pié de la letra". Convenientemente, el bautismo fue considerado requisito imprescindible de salvación para niños y adultos, y laIglesia, autoproclamada como la encargada de administrarlo, pasó a ser la portadora de las llaves del reino. Y, para aclarar que aquí no hay derecho a pataleo, a partir del Concilio de Trento, ( 1542-1562 (7a sesión)) se declara la excominuón para todos aquellos que afirmen que el bautismo no es necesario para la salvación!

¿Estamos claros? El que no se bautiza, no se salva! Fueron muchos, entonces, los que no se slavaron, aunque cuesta imaginar un lugar de acogida para las almitas de tanto niño "moro". Desde el "inicio de los tiempos", y hasta hace tres semanas, murieron muchos miles de millones de niños en lugares del mundo en que no existe el bautizo. Niños y niñitas musulmanas, budistas, hindúes, judías...todas al Limbo, junto con los miles de millones de hombres (y mujeres, espero...) buenos que no tuvieron posibilidad de conocer a Cristo. Todos a ese Limbo que ahora parece que nunca existió.
Tremendo enredo... existió o no existió? Por lógica concluyo que es difícil abolir algo que nunca existió, aunque ahora se deje caer, de refilón, que la teoría del Limbo nunca ha sido postura oficial de la Iglesia. ¡Cómo que no!!! Esto es como el tema de las nulidades matrimoniales por no concurrir los requisitos formales (domicilio de los testigos en la comuna de los novios). (¿Cómo que nunca fueron matrimonio, si se casaron, vivieron juntos y tuvieron hijos? Otro tema es el legítimo derecho que tienen a separarse) ¿Cómo que nunca existió el Limbo, si para allá, según afirmación de la Iglesia, partieron tantas guaguas? Cito a la Enciclopedia Católica:
"La enseñanza Católica es inflexible en este punto, en cuanto a que todos los que parten de esta vida sin bautismo son perpetuamente excluídos de la visión de Dios. Esta enseñanza se basa en las Escrituras y la tradición y los decretos de la Iglesia"
Esta tésis fue propuesta por el Papa Clemente IV en 1267 y aceptada en el Concilio Segundo de Lyon en 1274. Desde entonces la Iglesia aportó una batería de argumentos para avalar la existencia del Limbo, de la pluma de numerosos teólogos, algunos de tremendo peso, como San Agustín.
Poco cambiaron las cosas hasta el Concilio Vaticano II (1962-1965) que trajo vientos renovados a la Iglesia. Se renovaron tanto la doctrina como el rito. Fué una veradera revolución,( aún recuerdo con temor y desconcierto como el cura dejó de decir la misa en latín y se paró de cara a los fieles, y como las monjas de mi colegio cambiaron de hábito, lo que les permitió (pobrecitas) por fin, mover la cabeza). El Concilio, entre otras cosas, dejó de lado el tema del Limbo, simplemente ignorándolo.
Nuesto conocido Papa Juan Pablo II, decidió tomar cartas en el asunto y promovió la reforma que terminó con su existencia, reforma que fue redactada por el Cardenal Ratzinger y posteriormente aprobada por el mismo Ratzinger, en su calidad de Papa (Benedicto XVI).
Es que Juan Pablo II sufrió la experiencia de perder a su madre y su hermana durante el parto de ésta, y el sentimiento de absurdo que significó creer a su hermanita en el Limbo, lo movió a encargar a sus teólogos la revisión del concepto. Resultado: tuvimos Limbo y ya no tenemos.

Quedan abiertas varias preguntas, pero la principal es saber qué otras cosas nos están obligando a tragar, para enterarnos que nunca nos las debimos haber tragado, porque nunca existieron.
Sé que el cambio es parte de la historia de toda institución, y que normalmente es bienvenido. Es mejor no tener Limbo que tenerlo, y por supuesto que es mejor que la salvación no sea un bien administrado por la Iglesia, pero sería hora de que la- o las-Iglesias paren de construir tinglados con pies de barro, que fundan en puras suposiciones sobre las que se afirman otras suposiciones, y que se centren en el valor fundamental de nuestra humanidad, que es el de la espiritualidad, ligada, en última instancia, al amor.

12 comentarios:

  1. Parece que en esos tiempos no existía la globalización, así es que no se sabía del absurdo de re-tanto Chino en el limbo. O, a lo mejor era bueno para los chinos que se podían encontrar todos ahí.

    Y lo que dices al final es lo más preocupante: ¿ cuánto más nos están haciendo tragar ?

    ResponderEliminar
  2. complejos temas, purgatorio, llamas que arden, pero no queman, parece poema. ¿Y que le diré ahora a mi hijo, que me reclama por que lo bautizamos sin su consentimiento?, lo del limbo ya no me servirá. Este año se presenta enredado y la primera comunión, esa si que habrá que...?
    porque mi niño, tampoco la quiere hacer y yo ignorante en estos temas por culpa de mis papás, que nunca me asustaron o me guiaron o me hicieron "tragar", poca idea tengo, ¿se queda sin hacerla no más?

    Saludos, Iris

    ResponderEliminar
  3. El poder de la iglesia se deshace en las manos como arena de playa escurriendo entre los dedos; espero que este ojo agudo y lúcido que Andrea nos ofrece sea equilibrado por una voz como la de Pilar Eyzaguirre que nos dirá de seguro donde está lo sustancioso del mensaje de Cristo, que sin duda lo es. Es solo que estos tipos de la iglesia han abusado su resto, y han podido porque la voz del pueblo estaba acallada cosa que parece que ya se terminó.
    Salud.

    ResponderEliminar
  4. Andrea:
    Me encanta verte en estos temas complejos y hasta absurdos, que tantos cristianos se han tragado desde siempre. Ojalá en el limbo terminaran estos absurdos. Pero hay más, hay mucho más. Y, lo peor, es que estas "doctrinas de hombres", casi siempre conveniente para los poderosos de todas las épocas, produjeron creyentes aterrados, y hoy, ya más liberados, escépticos. Perdimos todos, perdimos los Hombres, porque el mensaje de amor y libertad de Jesús se ha enterrado bajo leyes y dogmas incomprensibles y hasta ridículos. A esa lista podríamos agregar el infierno, el purgatorio, la salvación, el cielo, el pecado de Adán y Eva, el Dios asesino, iracundo y vengativo, llamado "justo", el pecado, la fijación en la moral sexual, el celibato, el odio al cuerpo, la ausencia discriminatoria de la mujer, la supuesta santidad... son interminables los temas en que hemos sido adoctrinados contra el hombre y contra Dios. O ambos en una contradicción irreconciliable. La indiferencia, el fanatismo,el agnotismo no son casualidad. Son las consecuencias de tantos absurdos que nos hemos "tragado" sin digestión. Luego hablaré de infiernos y demases. Por el momento te contesto que hay muchas, muchas, muchísimas cosas que debemos revisar, y que afortunadamente ya nadie se puede tragar. Aunque la Iglesia siga amenazando con infiernos y excomuniones, hay muchos seres en todo el mundo que ya saben, con dolor y liberación, que no todo lo que parece es, y que muchas cosas que no parecen ser, son.El camino espiritual es una búsqueda a eso que es, que hace eco en mi mente y corazón, y no tengo que sacrificar ninguna parte de mi ser, ¡ninguna!, para recorrerlo. El camino con Dios es un camino hacia la libertad plena, hacia la creatividad, es un camino de expasión, jamás de represión. Es un camino de integración de lo humano y divino que hay en nosotros.Desgraciadamente, siempre nos han fijado en los No y las prohibiciones... por temor a quedarse sin adeptos. Prefieren muchos miedosos que pocos creyentes. ¿Qué pasaría si nos centráramos en los Sí y en la realizaciones, en la expansión del ser? Habría, tal vez, menos hipocresía, más yerros, o los mismos reconocidos, pero también más creyentes "jugados" por su fe y el amor. No hay progreso sin caída, no hay cielo sin infierno, y por tapar o esconder esas caídas, nos quedamos como amebas sin gusto a nada, sin sentido, sin fe, sin amor, sin libertad. Pero con una gran Iglesia... que orgullosa exhibe sus cifras y conquistas.
    Me alegro de que hayan más y más personas que pregunten, busquen, exijan explicaciones, quieran coherencia e integridad. Ese es el camino espiritual que muchas veces no nace de certezas, sino precisamente de las dudas. Y desde allí a una mayor conciencia.
    Gracias Andrea por exponer con tanta gracia, y Gracia, esos absurdos, que esconden mejores verdades. Un gran abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Una vez más, nos regalas una reflexión magistral, en que colocas los énfasis en los puntos exactos, una acupuntura de la iglesia, el limbo que tuvimos y ya no es, el problema de la existencia, ( y no existencia), Matemáticamente habría que preguntarse si además ese limbo era único, ( ¿o existieron varios limbos, singulares, múltiples concatenados, biyectivos, abelianos, anillados ?), y, én caso de que fueron varios, se podía transitar de uno a otro,
    ¿ Cuáles eran los operadores de las transformadas para pasar de uno a otro? Increíble como medio en broma, medio en serio se puede llegar a una argumentación metafísica en estos temas.
    Andrea, gratamente nos sorprendes continuamente con tu humor, pero, esta vez, nos derivas a una reflexión profunda, enriquecedora, no tengo duda que bebiste el Elixir de los Sabios en la Fuente de Todos los Seres.
    Cariños

    ResponderEliminar
  6. Uf! por un lado aquellos que salvan almas del sinsentido de estar vivo y, por otro, los que administran la franquicia del Señor.
    Los primeros, necesarios, los segundos, insufribles.

    ResponderEliminar
  7. Anónimo11:24

    QUERIDA ANDREA:

    LO MEJOR DE ESTA MENTADA SUPRESION ES QUE CHILE YA NO VA A ENTRAR AL LIMBO BAJO EL GOBIERNO DE UNA PRESIDENTA QUE ES AGNOSTICA.

    POR SUERTE¡

    QUE TENGAS UN HERMOSO AÑO.
    UN ABRAZO, JORGE RAGAL

    ResponderEliminar
  8. Hola,

    Primero, perdona la rotería. Me dejaste hace un tiempo un par de comentarios en mi Blog. Por cierto, no tan visitado como el tuyo el que encuentro muy interesante.

    Efectivamente, no es tan facil estar por aqui en Europa, pero me entretengo con los alemanes y sus curiosidades y cuando me aburro viajo a Francia o Italia. Con respecto a Chile me mantengo conectado hasta tarde mirando la TV por internet para matar la Saudade. Bueno, en general mi vida está un poco agitada dando conciertos y siguiendo con el doctorado.

    Me preguntaste si la calle Loreley estaba en La Reina. Ciertamente. Todavía la casa de mis padres está por ahí, justo donde se inundan. Mi viejo un intelectual y mi madre una artista ambos dos tipos muy singulares, habitan solos y reciben las visitas de mi hermana quien también es una tipa bastante especial, dedicada al Yoga y a la publicación de una revista especializada en internet.

    Bueno, te felicito por tus fantasías, tus ideas, la manera sensible y potente como brotan desde tu espíritu, para llenar este espacio donde se expresa lo inasible...
    Un abrazo,

    ResponderEliminar
  9. Interesante lo que planteas pero sólo deja entrever levemente que, a pesar de los hombres, la Iglesia ha logrado ser portadora del mensaje profundo de Jesucristo y su ejemplo de amor en la entrega al otro, al cuidado del otro, al encuentro con el otro.
    El Limbo como propuesta está íntimamente vinculado al deseo de que todos los seres humanos sean "salvados", entendiendo la salvación como el encuentro con Dios. Era quizás la generación del sentido de "urgencia" para todos encontrarse con Él. Si nos centramos en ese encuentro en torno al amor quizas hasta la crítica pierda sentido y sepamos con humildad también perdonar la hitoria como también nosotros queremos ser perdonados de todo corazón.

    Un abrazo,

    Pato (llego a tu blog por Gabriel B.)

    ResponderEliminar
  10. Si el limbo no existió da los mismo, para los que supuestamente estaban allá, considerando que Dios es eterno por ende no está sujeto a la temporalidad del hombre...el hecho que ahora no exista por ende no tiene sentido, si no existe el ahora.
    Nuevamente cuestiono declarar tan rápidamente que las nomras no existan y "echele no más" que hay que disfrutar que después de esta vida no hay otra...no puedo imaginar mi existencia sin un después, pero es más importante es entender que el llamado de Cristo es desarrollar el Reino de Dios aquí y ahora...y eso pasa nuevamente por amar a Dios y al prójimo, que no es solo respetar al del lado, sino interesarse por el del lado.
    Pero de todas maneras que bueno que se llegó a la conclusión que no existía el limbo, aunque nunca estuvo en mi radar, para mí los justos se van al cielo, por algo Cristo "descendió a los infiernos y al tercer día resucitó "....que crees que fue hacer allá...fue a buscar a los justos pues, si antes de él no merecíamos la redención, el protoevangelio del génesis señala algo así como "que bien por el pecado original que mereció tal redención", sino seguiríamos siendo ciaturas de dios y no hijos de Dios, pequeña gran diferencia

    ResponderEliminar
  11. Paula Richard22:13

    en otra vida que tuve, estudie una cosa poca de teologia y además de aliviarme mucho al enterarme que lo que yo secretamente consideraba una huevada no "tenía" que creerlo....porque efectivamete era una huevada (ningun profefsor de teologia me lo dijo asi, pero era lo mas importante de lo que enseñaban...) una vez dado ese paso fundamental, disfrute con las exquisiteces del humor que tiene la teologia catolica, una de ellas la que mencionas "el limbo"...lo mas asombroso, es que lo definian como "toda la felicidad natural posible"...una rasquería al lado de la "contemplación de Dios" que sería convertirse en una especie de angelito baboso tocando un instrumento por toda la eternidad... creo que ni los mejores publicitas lograrian marketear eso... segun la ultima encuesta PEK un 97% de los católicos y un 114% de los no catolicos encuentran claramente mas atractiva toda la felicidad natural posible (todo lo humano en plenitud y sin la amenaza del dolor y la perdida!!!!) que la contemplacion de Dios que vaya uno a saber que sería.... pa' mi que lo de la abolición del limbo tiene que ver con que ya no lograba mandar a las madres histericas con la guaguita a la pila bautismal antes del primera bronquitis obstructiva....
    perdón la indiscresión pero para que cresta te sirve el purgatorio????...

    ResponderEliminar
  12. Miguel22:33

    Interesantes tus disquisiciones, querida Andrea.
    Ojalá las lea el santo padre, que vive en Roma.
    ¿A ver qué te contesta, o se hace el sordo,
    lo que es común en frailes,
    flacos o gordos.
    Y ahora me despido, con flor de guindo,no te hagas mala sangre por lo del Limbo...

    ResponderEliminar