jueves, 14 de septiembre de 2006

...Y SE CASÓ EL PALALO

El primer hijo, el primer nieto, el primer sobrino, el primer primo, en fin, primus inter pares, llegó el Palalo con novia noruega a casarse a Viña.
Venía de USA con el terno en la maleta, directo del avión a la Iglesia. Además trajo su comitiva. 10 gringos amigos del novio y 8 noruegos, parientes de la novia.
Acá, hace meses que la cosa andaba a todo vapor. Mi hermana Karin, madrina, mamá, futura suegra etc, no dejó detalle al azar. Iglesia, coro, cura, flores, vestidos, zapatos, fiesta. Hasta contrató una van para pasear a los gringos.
El día del matrimonio, todo bien, a pesar de un par de percances menores. Mi papá, por ejemplo, apareció en la iglesia con un zapato café y uno negro. No se dió cuenta a la hora de echarlos a la maleta. La verdad, tampoco se dió cuenta cuando se los puso, y cuando se dió cuenta, le dió lo mismo, asiesque ningún drama. Segundo percance, mi "retoque" de la tintura a última hora en Tunquén, estación intermedia entre Santiago y Viña. A la hora del enjuague, se había cortado el agua. Proeza no menor la de ir a comprar agua mineral al Yeco, considerando que la faena hubo que hacerla con la tintura en la cabeza. Resultado: una estopa de color indescifrable.

A las ocho de la noche, emocionados y de punta en blanco partimos a una Iglesita del Cerro Castillo. Aparte del coro,(guateó) todo perfecto. De ahí al Sporting de Viña, lugar con el brillo de antaño, elegante y sobrio. Ay, mi hermana..., si debieran nombrarla ministro de algo. Que capacidad para manejar lo macro y lo micro. Desde el salón hasta el canapé, todo llevaba su sello.
Vino el aperitivo, la fanfarria, la llegada de los novios con el respectivo vals de los mismos, incluídos padres chilenos y noruegos (que SABIAN que el vals es un ritmo de tres tiempos). Un momento de respiro y, de repente, un ruido metálico sospechoso, como de campanitas. (¿Espuelas?)... ¡confirmada la sospecha!, ESA era la sorpresa con que venía coqueteando la Karin hace semanas... Cuatro huasos con guitarras más cuatro huasas con trenzas hicieron su entrada al ruedo. Cantaron una cueca (septiembre...!), cantaron otra y de ahí a la pista a bailar. Después de la cueca profesional, lo de siempre: huasas y huasos a buscar víctimas entre el público. Ahí empezó el descalabro. Todos los primos fondeados detrás de los pilares, en cuclillas detrás de las sillas, detrás del mesón de los postres. Mi hermana y Roberto, su marido, que, por supuesto habían ENSAYADO (!!!)no se hicieron de rogar. Un huaso sacó a la mamá de la novia (noruega) y una huasa al papá noruego. Mi mamá, que se quedó sin huaso, agarró al Nicolás (nieto) y se lo llevó a tirones a la pista. El pobrecito habría preferido la horca...! Mi papá se negó terminantemente, según él por lo de los zapatos. Los que también tuvieron que morir en la rueda fueron, por supúesto, el Palalo y la novia.
Y se largó la cueca, mi alma! Fue demasiado. De partida, mi cuñado, se puso a bailar polca con un entusiasmo sorprendente. Además le dió por agarrar el pañuelo por las dos puntas y hacer una especie de lulo, con el que acorralaba a mi hermana, la cual a su vez, no sabía si contar para no perder el ritmo, o concentrarse en el paso aprendido en las clases de cueca, que era una especie de virutillado, igual al virutillado de la "raspa popular" que tuvo que bailar en tercera preparatoria. Increíble, lo que se aprende de chica, no se olvida.
El Palalo no daba pié con bola. Si no le resultó el vals, menos le iba a resultar la cueca. Se bailó una cueca inédita, medio robótica, que su novia Siri, pobrecita en su candor, se tomó en serio y siguió a la pata. La mamá de la novia se enganchó del brazo del huaso y no lo soltó más. Por más intentos que hizo el pobre por zafarse, no hubo caso. A los empujones terminó bailando una cosa intermedia entre folklor noruego y trote nortino. En toda esta confusión, el papá de la novia se contorneaba moviendo las caderas y gritando SAMBAAAA. Lo peor!
La guinda del postre fue mi mamá, que tiene amputado el sentido del ridículo y que para animar la cosa y darle un toque bien chileno, se puso a gritar algo así como "huifa rendijaaaa, huifa rendijaaa (se sabía hasta ahí nomás)"... El Nico simplemente la abandonó, pero a esas alturas a mi mamá le dio lo mismo.
A todo esto, los invitados extranjeros miraban perplejos como un mismo baile puede tener tantas versiones... Los invitados chilenos, todos (me incluyo) unos gallinas a la hora de los quibos, nos retorcíamos de risa, aunque se suponía que la cosa era en serio. Para continuar con el sentimiento patriótico, mi mamá pasó a instalarse al lado de una tía noruega y le decía que la "kveca" (en noruego para que la otra entendiera) era muy querida para nosotros. Every Birthday bailamos kweka, every wedding bailamos kveka, prácticamente todos los saturdays bailamos kveka. En realidad, nos pasmos bailando kveka! Mi mamá desbordaba de sentimiento patrio, asiesque, como chilena que es, partió a la mesa de nuestros dos héroes nacionales.
Mazú y Gonzales, amigos de raqueta infantil del Palalo, no se habían alcanzado a reponer de la impresión de la cueca cuando se vieron con mi mamá instalada entre sus dos pololas. Con el salvoconducto de los años dorados más el título de abuelita del novio, fue aceptada de inmediato. Se lateó al ratito y se paró dando besos. De pasada, aprovechó de mancharle con roushe la chaqueta blanca a Mazú.
En fin, terminó la fiesta y todavía nos estamos riendo.

Mientras escribo, el Palalo y la Siri van de regreso,encumbrados por los aires a comenzar su vida juntos. Acá encumbramos volantines para que los vean desde la ventana.

Que precioso matrimonio tuviste Palalito. Gran acto de amor de tus padres y hermanos, que sentido de humor el de tu abuela, que volado tu tata. Más que el esquinazo, las espuelas y la kveka, el mayor acto de chilenidad es que volviste a casarte a tu casa, en un día radiante del mes de la patria!

Pucha que te queremos, cabrito!!!!

21 comentarios:

  1. Muchas gracias por tan rica descripción, sentí que estaba ahí y hasta capaz de bailar "kveca"

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  2. Andrea:

    Imposible retener la risa, se me escapó por todos lados. Y mientras estaba indeciso entre atajarla o dejarla partir, también percibí el gran amor que une a tu familia.

    Un gran saludo.

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  3. y las fotos? me aburre imaginar todo!! jejeje que flojo!!

    si si ya!! lo sé lo has descrito para verlo!

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  4. Me he reido a carcajadas nuevamente; que maestria que tienes Andrea de contar un matrimonio que probablemente para mas de alguno fue un matrimonio mas, y sin embargo, se transformó al leerte en una fiesta de la chilenidad que disfruté mas que si hubiera ido a ella. Un don sin dudas.

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  5. Anónimo09:01

    Este relato, Andrea Brandes, es extraordinario. Que rapidez para situarnos con tres plumadas en el contexto, todo pasa a una velocidad impresionante, no sobra nada, un bombardeo multicolor de humor del fino, a mil por hora.

    Rendido a tus pies
    Raimundo Lorca

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  6. El Palá
    el Palalo y la Sirí
    mi vida hicierón
    hicieron un juramento...

    Cual rosa y clavel, la gracia y el cariño resbalan, cepillan, zapatean y ¡vueeeeeelta! en este relato de matrimonio familiar y dieciochero.

    Muy bonito y entrañable. Gracias.

    Abrazo,

    AAB

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  7. Andrea, gracias por hacernos participar a todos de este matrimonio! me hiciste reir, me hiciste matarme de la risa y querer estar ahí compartiendo con todos ellos ese gran día. Un abrazo y agradezco infinitamente tus palabras en carta postal!!!!

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  8. Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.

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  9. que buen relato Andrea me has hecho reir mucho. Si veía las caras de los noruegos tratando de entender ese baile con tantas versiones. Lo de Mazu y Gonzales genial. En estas Fiestas Patrias tu cuento calzó super bién.
    Tus letras como siempre ¡de calidad!
    Saludos cariñosos.

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  10. Andrea..
    Que quieres que te diga..
    Me reí mucho con la descripción tan particular y jocosa de un matrimonio a la chilena y con algunos protagonistas foráneos..
    Gracias..
    Gabriel...

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  11. Príncipe, con novia noruega, desde Estados Unidos...qué tal.

    ¿Ni siquiera en Septiembre la gente se anima a bailar una cueca? Pucha, qué mal...queda claro que la "kveca" no se baila todas las semanas por acato.

    Saludos cordiales.

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  12. daniela mebus12:12

    hola:
    llegué a tu blog porque estoy tratando de ubicar a el cineasta joaquin Eyzaguirre, y leí en otro blog que tu organizaste una muestra de su película "La Remolienda". Quería ver si me podía ayudar con algún contacto para poder hablar con él. Gracias!

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  13. Andrea: mientras la mujercita del avión no fuera de esas rusasconamor o poramor todo bien ;)
    y qué es eso de tu pelo?, apuesto a que estás regia.

    Un abrazo

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  14. Hola andreita !!!! por acá el asqueroso ... pero con talco tamos???.... oye lo te tu padre genial !!!! tremendo el hombre.... tu vieja pa que decir.. esa amputación del ridiculo pucha que hace falta.... pa varias por acá delietandome de tus locuras y estilo .... cuando te leo , hay veces que siento que me estoy leyendo a mi mismo lo cual espero no sea una falta de respeto !!! jajaj !!!


    Saludos,


    Negro Astorga

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  15. ...y que tía notable Palalito por dios!! con esta cronista que Garcia Marquez o Pedro Lemebel (soy inclusivo.... Bienvenido al gremio, y dele más excusas a la tía chocha para gozar imaginadole el pelo, los zapatos del tata o las cuequeli en versiones diversas, nueva prueba que ud deberá exhibir como parte del emprendimeinto nacional y la capacidad de integracion al mundo globalizado, como dicen los cuaticos. Andre porfa, omite detalles de la luna de miel, pero haz promesa de relatarnos el bautizo, hasta entonces seguiremos esperando tus entregas. Abrazos

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  16. Qué graciosa descripción de la boda del Palalo. Me reí mucho sobre todo con la kveca.
    SALUDOS
    erika

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  17. Anónimo11:46

    Lo vuelvo a leer y las carcajadas me brotan espontáneas. Qué manera de reunir risas y buenas vibras. Aquí adentro siempre se me despiertan los sentidos.
    (Problema de migración solucionado)

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  18. Andrea, gracias por tu visita, respecto de P.Süskind y "El Contrabajo", alguna vez tuve un par de ejemplares, he tratado de rescatar hoy alguno, sin suerte, mas que nada por tener la novelita en mi manos, aunque en general, su argumento no me quita el sueño, los contrabajistas no somos tan así, como lo que Süskind describe, me alegra mucho que la gente se interese en este noble instrumento, ... en fin reitero, se agradece su visita y a propósito de Contrabajo tengo unos comentarios respecto de la visita del contrabajista Dave Holland, si te interesa.

    Cordialmente

    Caxiloro

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  19. Que bello relato, Andrea, me reí mucho, es más, sentí que estaba allí. ¡Que talento!
    M.M.

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  20. Venía pasando por acá y mira la joyita con que me encuentro.

    Toda luz y toda la felicidad surgen de las mismas letras, pero ordenadas a tu manera. En fin, me entiendes.

    SAludos

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  21. Anónimo00:00

    Gracias Andrea, hace años que no lloraba de la risa y con tu descripción me regalaste ese placer.
    Marisol Susaeta

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